La cita
Parados frente a
frente estamos,
Tú vistes de
blanco, yo de negro.
Así, como el agua
y aceite somos.
Vamos, no seamos
ceremonieros.
Leer libros
pareciera ser suficiente.
¿En verdad crees
entender a la gente?
Tu psicología
barata y tus trucos sin aderezar
son cosas que me apenan y empiezan a preocupar.
son cosas que me apenan y empiezan a preocupar.
Por todos los
medios te esfuerzas en ser atractivo.
¿Crees acaso que puedo dejarlo pasar desapercibido?
¿Crees acaso que puedo dejarlo pasar desapercibido?
Sigue
intentándolo, me da absolutamente lo mismo.
¿Cuándo te des
cuenta de ello caerás en un abismo?
Te quejas de mis
bostezos y cambios de conversación.
Entonces, ¿cuál
debería ser mi maldita reacción?
No puse tanto
esfuerzo en arreglarme y prepararme
para soportar tu
autobiografía intolerable.
“El amor no puede
explicarse, solo se puede sentir”
La verdad es que no estoy sintiendo nada por ti.
La verdad es que no estoy sintiendo nada por ti.
Tengo poco
tiempo, así que evítate, en serio,
la pena de tener que hablar de ese modo.
la pena de tener que hablar de ese modo.
“En realidad soy
un tipo sensible pero masculino”.
Ah, perfecto. Me
cuestiono quién te preguntó.
Sentados frente a
frente estamos,
¿qué es lo que
esperas de nosotros?
Tratas
inútilmente de encontrar algo en común.
No eres un
espejo, no quieras parecerte a mí.
Miro hacia
abajo…a tus zapatos les falta betún.
Creo que va
siendo la hora… taxi para mí.
¿Habrá alguna
manera de que me intereses?
Tal vez…
preocuparte más por mí que por ti.
Yo también quiero
ser feliz y sonreír.
Pero espero que
tú prendas la llama por mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario