Eo, eo, eo. ¡Eo! ¡EO!
Soy para ti solo esa muñeca, ese objeto,
de simple uso, a tu capricho siempre sujeto.
Soy un arrendajo, no un simple benteveo.
No soy una res nacida para vivir bajo tu arreo.
Soy para ti solo esa muñeca, ese objeto,
de simple uso, a tu capricho siempre sujeto.
Soy un arrendajo, no un simple benteveo.
No soy una res nacida para vivir bajo tu arreo.
Ia, ia, ia. ¡Ia! ¡IA!
Todos me conocen, mi nombre es Lía.
Como me llamaste: una laucha de panadería.
¡Pues claro! Lo dices desde tu título en abogacía.
No me importa: de mi vida no te daré la almirantía.
Ea, ea, ea. ¡Ea! ¡EA!
Y sí, a toda honra lo digo y lo grito: ¡SOY PANADERA!
¡La chica que amasa y amasa a la luz de una estrella!
La que por ti, para que tengas pan, sufre cefalea.
Aunque eso no cuenta, necesitas ponerme correa.
Io, io,io. ¡Io! ¡IO!
Soy pobre y no tengo un cobre, ¡lo admito!
Me avergüenza que intentes comprarme con un obsequio.
Ángel por fuera, escondiendo un horroroso monstruo interior.
Da asco que digas que sin ti yo no tengo salvación.
Uo, uo, uo. ¡Uo! ¡UO!
¿Qué esperar de ti que te dedicas a tomar lo que no es tuyo?
Mi peor error fue toparme contigo, eso es lo que concluyo.
A veces no sé si hablas en verdad o eres somnílocuo…
Si a fuerza buscas hacerte amar, deshecha la idea. Eres exiguo.
Me tienes cansada, niño insolente, lingote de plomo.
Sobrepasaste mi paciencia, mi desdén es monocromo.
Te equivocaste al jugar conmigo y pensar sin normas.
Yo provengo de una familia humilde, que no se conforma
con brillantes luces, colores dorados y delicadas formas.
Soy de las “estúpidas” que buscan el verdadero amor,
mientras buscan a su alrededor esforzarse por un mundo mejor.
Aquellas que abrazan a sus queridos y lloran por los perdidos.
Aquellas que sostienen las manos para permanecer unidos.
Te crees gran cosa y por eso me acosas. Tu ego está herido.
¿Mi familia? No perderé tiempo explicándote lo que hemos sufrido.
Te metiste con ella: error. Siempre permanecimos unidos.
En las buenas o en las malas, aunque siempre hemos perdido.
Por eso alzo mi bandera, para defender el honor que queda vivo.
Lo poco que nos ha quedado, sin duda eso es lo que he elegido.
Y si no puedes entender eso por las buenas, por las malas deberás…
porque a este mundo vine a, por mis propios medios, prosperar.
Y sí, sé que soy terriblemente patética al escribir todo esto
en un blog que nadie lee. Lo sé.
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