Sofía estaba ahorcada.
Figurativamente hablando, claro está. Económicamente hablando.
Ella era una joven de unos veinticuatro años sin empleo y cuentas que pagar.
Una atlética muchacha que se le daba bien escalar. De manos rápidas.
Una desesperada muchacha que no se preocupaba por la fuente de su ingreso.
Una hermana mayor que debía cuidar de su pequeño hermano.
Figurativamente hablando, claro está. Económicamente hablando.
Ella era una joven de unos veinticuatro años sin empleo y cuentas que pagar.
Una atlética muchacha que se le daba bien escalar. De manos rápidas.
Una desesperada muchacha que no se preocupaba por la fuente de su ingreso.
Una hermana mayor que debía cuidar de su pequeño hermano.
Creo que ya has entendido lo que quiero decir.
El
caso es que ella, más o menos, ya había determinado en su cabeza lo que quería
hacer.
En su ciudad, en las afueras, había una vieja casona.
Una vieja casona donde vivía una vieja anciana.
En su ciudad, en las afueras, había una vieja casona.
Una vieja casona donde vivía una vieja anciana.
Una vieja anciana sola e
indefensa. Y con mucho dinero.
Creo que ya has entendido lo
que quiero decir.
La madame era en cuestión
una artista ricachona. Ella recordaba haber ido a un pequeño museo de estatuas
de cera que ella tenía dentro de su hogar. "La casa de Cassandra". Diez pesos la entrada, lo cual en su
momento era una cifra poco despreciable. Había ido en un viaje escolar.
La
última vez que vio la casona, hace poco, notó algo inusual. Los postigos de las
ventanas estaban cerrados siempre. Incluso parecía que algunos habían sido
soldados. Las puertas estaban siempre cerradas. De noche podían verse luces
dentro escapar por entre las rendijas.
Averiguó
un poco lo que los vecinos sabían sobre ella.
Decían que era una vieja
bruja. Una loca. Que se había parapetado dentro de su vivienda, enclaustrada
bajo su propia voluntad y que nunca le habían visto salir otra vez.
La mujer estaba dentro de
lo que parecía una fortaleza…
Pero ella recordaba algo.
Una hermosa imagen grabada a fuego.
Una enorme claraboya en el
techo.
Creo que ya has entendido
lo que quiero decir.
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